Un encuentro con los libros; El ISIC comparte ‘Memoria de lo vivido’, de Mario Bojórquez

0
66

Culiacán, Sinaloa. Mario Bojórquez (Los Mochis, Sinaloa, 24/03/1968). Ingresó al SNCA en 2007. Actualmente es becario del SNCA en su periodo 2020-2023. Ha merecido la Beca Linha de apoio á tradução da língua portuguesa 2020 y 2021, que otorga el Instituto Camões en Portugal.

Realizó estudios de Lengua y Literatura Hispánicas en la UNAM, coordinó talleres de poesía en el INBA y otras instituciones. Su obra literaria ha obtenido diversos premios, entre los que destacan: los Premios Bellas Artes de Literatura, Nacional de Poesía Aguascalientes, 2007 y Nacional de Ensayo Literario José Revueltas 2010, el Premio Alhambra de Poesía Americana 2012 en Granada, España y el Premiul Literature Fara Frontiere del Festivalul de Carte de Transilvania, Rumania 2016.

Mario Bojórquez recibió la Distinción Príncipe y Poeta Tecayehuatzin de Huexotzinco, la Presea Ignacio Rodríguez Galván, la Presea Cardenal y la Medalla Klísthenes del Demos Aigaleo de Atenas, Grecia.

Leer más: Un encuentro con los libros; El ISIC comparte Instrucciones para matar al enemigo

Sus libros más recientes son Diván de Mouraria, 1999, 2007 y 2017 (traducción al italiano por Gianni Darconza, 2016), Pretzels, 2005 y 2015, El deseo postergado, 2007 y 2018 (traducción al italiano Emilio Coco, 2015), El Cerro de la Memoria, 2009, Y2K, 2009, Hablar sombras, 2013 y Memorial de Ayotzinapa, 2016 y 2017.

Sus libros se encuentran reunidos en El rayo y la memoria, 2012, Aquí todo es memoria, 2016, Memoria de lo vivido, 2019 y El fuego es mi nombre exacto, 2021. 

Ha participado en diversos recitales, encuentros y mesas redondas nacionales e internacionales sobre literatura, así como a encuentros internacionales de poetas en Washington, Los Ángeles, Chicago, Cincinnati, Houston y Nueva York, USA; San José de Costa Rica; Caracas, Venezuela; La Habana, Cuba; Santo Domingo y Santiago, República Dominicana; Granada, Nicaragua; Barcelona y Granada, España; Bogotá, Pereira y Barranquilla, Colombia; Cuenca y Quito, Ecuador; São Paulo y Recife, Brasil; Buenos Aires, Argentina; Bremen, Alemania; Struga, Macedonia; Safi, Marruecos; Vilna, Lituania; Santa Cruz de la Sierra, Bolivia; Sète, Francia; Roma, Venecia, Bolonia, Campobasso y Pienza, Italia; Atenas, Grecia; Cluj-Napoca, Rumania; Beijing y Wuhan, China; Sharjah, Dubai y Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos; Moscú, Rusia; Santiago, Chile; y Lima, Perú.

Gacela de la luna mengua
Mengua la luna
                            es arco
                                              tensa el cielo
tras tu carne
                       gacela
                                       soy la flecha
silba en el aire
                           el vuelo
                                             de tu salto
mientras
                 yo menguo ¡ay!
                                                   en el vacío.

De Diván de Mouraria (1999)

Brooklyn Bridge
Desde la otra orilla de lo que digo
se tiende un puente para llegar a mi palabra.
Cada vez que pronuncio mi nombre,
mi nombre vuelve a mí desfigurado.
Cada vez que digo agua, el agua vuelve viento,
el viento fuego, el fuego mi nombre exacto
pero mucho más pleno, y más desconocido.
 
Tiro palabras, nombres, versos a la otra orilla
cada vez,
y cada vez anuncia nuevas intensidades
de lo que no conozco.
 
Habría de arrojar sobre este puente
aquello que no digo, mi silencio,
para que alguna vez vuelva poema.

De Pretzels (2005)

World Trade Center
El mundo está a tus pies 
qué ardua velocidad socorre al viento 
qué vacío el vacío 
y qué enhiesta la vista 
sobre los techos de los edificios.

En el tren vertical sin butacas 
tomas boleto para el cielo 
Vuelves los ojos hacia dentro 
y en la acera de enfrente 
ves un árbol más frondoso 
una tierra más reverdecida.

Sólo el viento conoce la velocidad del vacío.

De Pretzels (2005)

***
Como si lentas costas en mar embravecido 
Te dejaran al puerto la única salida 
Y de tu baja sombra el pie en la orilla 
Mordiendo una esperanza de fallido naufragio 
Alza entonces la cara 
Y enfrenta donde otros abajan la mirada 
El futuro que asoma en tus pasos de tierra firme

Después recordarás tu pie en la arena 
Como una memoria feliz de un tiempo ya pasado 
Y el sostén de tu pie donde el abismo impere 
Servirá para andar en el aire 
Como aquel que ya sabe 
Muy bien dónde es que pisa

De El deseo postergado (2007)

***
Estoy descolgando los cuadros 
tú señalas este o aquel, dices, que aunque tenga mi nombre 
de algún modo te pertenece y hay algo de verdad en esas palabras. 
El contorno naranja del maniquí, con sus mil rayas negras, anticipa el color de una muchacha 
que ofrecerá su cuerpo y su lengua sobre el espinazo de una vaca. 
Soy por última vez el Minotauro, 
me pierde el laberinto de tus gestos 
y me preparo para el tajo. 
Te digo que es muy triste despedirnos así, 
que me llevaré tu imagen ensangrentada sobre las sábanas sucias, 
asientes, erras entre las veredas libres de los edificios azules hasta encontrar el signo; 
sin ese talismán no tocaré tu cuerpo. 
Ahora soy el toro blanco 
tú, Pasifae disfrazada de res; 
te han untado de esencia por los bordes y entre el tejido de maderas y pieles 
me recibe tu artificio. 
El armazón resiste el peso pero no la verdad 
y eso que ahora florece en tu vientre será el hijo saciado de tu tristeza.
Nunca, nunca más, digo aún de pie y dentro de ti; nunca, nunca más recorreré tu orilla, 
nada sabrás de mí. 
Te revuelves en el lecho erizada de espinas, 
Esfinge lacerada, resuelto el acertijo.

De Y2K (2009)
 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí