“Me enamoré del folclore”: Felizardo, bailarín de la región del Évora, Sinaloa

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Guamúichil, Sinaloa.- Con dos pies izquierdos y una indiferencia hacia la danza, Felizardo Cuadras nunca pensó que se convertiría en uno de los bailarines folclóricos más apasionados de su grupo en la región del Évora.

“Cuando miraba bailar el folclor mexicano, me aburría”, comentó. Pese a ello, empezó a adentrarse al mundo de la danza a raíz de que su hermana participaba en estos bailables; Felizardo era su acompañante en sus viajes.

Poco a poco se dio cuenta que el grupo de danza le abría las puertas y la convivencia lo animó a iniciar esta aventura. “Empecé a convivir con todos ahí y me di cuenta de que eran una familia”, expresó, por lo que a los 17 años comenzó a asistir a las clases de baile.  

Su “click” con la danza ocurrió después de su primera presentación. “Cuando pisé por primera vez un escenario, me enamoré completamente del baile”, dijo el joven bailarín. 

Su parte favorita de pertenecer a un grupo de danza es el afecto grato que se genera entre los compañeros, la armonía que los convierte en una segunda familia. “Dicen por ahí que el artista vive del aplauso, así que eso también es lo bonito, subir a un escenario, bailar y que la gente te vea y te aplauda”, exclamó Felizardo Cuadras. 

Argumentó que la danza requiere horas y horas de ensayo, aunado al gasto económico que se requiere para los vestuarios, así como la valentía de enfrentar los nervios. “El aplauso es como la recompensa, porque no es fácil, es mucho tiempo y dinero invertido, es sacrificar asuntos personales para cumplir con el grupo”, declaró.  

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Uno de los retos más grandes de Felizardo fue aprender a bailar. “Yo tenía dos pies izquierdos, yo no sabía nada de danza, fui el último de mis compañeros en aprender, no sabía cómo coordinar mente y cuerpo”, afirmó. Sin embargo, con esfuerzo y dedicación Felizardo aplica la frase célebre “hace más el que quiere que el que puede”, convirtiéndose así en uno de los bailarines más comprometidos de su grupo de danza. “No descarto la posibilidad de algún día estudiar arte”, externó el joven.

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