La capirotada: un postre tradicional de Cuaresma

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La llegada de la Cuaresma trae consigo la preparación de la tradicional capirotada, que por muchas familias es procurada en esta temporada para degustar este delicioso platillo característico del periodo de Cuaresma.

A inicios de marzo se pueden apreciar infinidad de carteles donde promocionan la venta de este producto, que por muchos ciudadanos es solicitado para disfrutar la Cuaresma con un toque tradicional.

Por ello la señora Alejandrina Villa Álvarez se prepara con anticipación para esta temporada, donde la capirotada es parte de la tradición regional, estatal y hasta nacional. 

Fue de la mano de su mamá que aprendió a realizar este delicioso postre, quien a su vez recibió la receta de su abuela. 

“Mi mamá era mucho de ver platillos y los hacía hasta que le quedaban buenos”, comentó Alejandrina con una sonrisa. Desde hace 10 años la preparación de este platillo es habitual en la casa de Alejandrina, quien con mucho amor cocina la capirotada que le transporta a aquellos momentos en que su mamá le enseñaba a prepararla.

La capirotada es un platillo que proyecta la creatividad culinaria de quien la prepara, pues permite agregar otros ingredientes que endulzan el paladar, como dulce de tomate, durazno, orejones, entre otros.

Los ingredientes básicos son mantequilla, miel, tortilla, pan, queso, ciruela, pasas, plátano y cacahuate. “Esa es la forma tradicional, pero hay gente que le agrega otros ingredientes, como fruta seca o huevo”, explicó. Para cocinar capirotada primero se engrasa el sartén con mantequilla y se agrega una capa de tortillas, después se añade una capa de pan y los demás ingredientes. 

Posteriormente se bañan con miel, que Alejandrina prepara con canela y clavo de olor, y así sucesivamente hasta lograr tres o cuatro capas, según sea el tamaño del sartén. “El toque es que la miel quede dulce y oscura, además de revolver bien y bañar todos los ingredientes”, dijo. Una vez que las capas están listas, se ingresa al horno para su cocción por dos horas. 

Este platillo mexicano representa un simbolismo religioso. Se dice que el pan representa el cuerpo de Cristo, mientras que el jarabe preparado con miel es la sangre de Jesús, el clavo de olor simboliza los clavos con los que fue crucificado y la canela personifica la cruz donde murió.

Por su parte, el queso es un ingrediente representativo del sudario y las frutas y el cacahuate significan la alegría de la resurrección del Salvador. 

Así como Alejandrina, muchos otros ciudadanos viven esta tradición cuaresmal que se mantiene  en el corazón de los mexicanos.

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